El Estado nació en Egipto, cuando ante el progresivo aumento de la sequÃaen el Sahara las tribus nómades empezaron a emigrar hacia las orillasdel Nilo y a armar allà los reinos que rematarÃan en un gran imperio.Todo esto ocurrió hace muchÃsimo tiempo, y la arqueologÃa y lareflexión lo sacan a la luz.
–Bueno, por qué no me cuenta qué hace de su vida.
–Soydoctor en historia por la Universidad de Buenos Aires, secretario delInstituto de Historia Antigua Oriental de la Universidad de BuenosAires e investigador del Conicet. Trabajo en la Cátedra de historiaantigua 1 de la Facultad de FilosofÃa y Letras de la UBA.
–¿Qué hace un egiptólogo en la Argentina?
–Lapalabra egiptólogo suena a algo raro y esotérico, pero dista mucho deser eso. Es un tipo que piensa en el pasado a partir de algunas formasespeciales que se dieron en el pasado. A mà me interesa salir de esaidea de que la historia antigua es superflua. Se valora demasiado lahistoria argentina y se le resta importancia al resto. “Como si losargentinos sólo pudiéramos hablar de estancias y no del universo”,dirÃa Borges. El universo no es sólo de los europeos sino nuestrotambién. Pensar en la historia antigua es una actividad intelectualinteresante, y ése es el trabajo de un egiptólogo: pensar cómofuncionaba una sociedad distinta a la nuestra.
–Pero lo que yo decÃa es que el problema de la lejanÃa de la evidencia existe.
–SÃ,eso es cierto. Incluso un arqueólogo egipcio, que trabaje en Egipto,conoce poco: su lugar y nada más, el resto debe verlo en labibliografÃa. Entonces es una dificultad relativa. El punto es elsiguiente: en Argentina no vamos a ser nunca los mejores arqueólogosegipcios, pero la batalla en el plano teórico, de interpretación y delas ideas se puede dar, y se puede dar bien. Las cosas que tenemos paradecir los argentinos no son de segunda.
–Bueno, por qué no me cuenta cuál es su tema de investigación.
–Mitema central de investigación es la aparición del Estado. Egipto yMesopotamia son las dos regiones donde aparecen primero organizacionessociales de tipo estatal.
–¿Y China?
–China es posterior.
–¿China es posterior?
–SÃ,la aparición del Estado en China se da en torno al segundo milenioantes de Cristo, en cambio en Egipto es de finales del cuarto: entre el3500 y el 3000 A. de. C. tenemos tanto en la Mesopotamia como en Egiptolas primeras organizaciones estatales.
–¿Antes de eso qué habÃa?
–Para el quinto milenio A. de C…
–Qué lejano suena eso…
–Y,sÃ. Tenemos comunidades que comienzan a hacerse sedentarias, que pasande ser cazadoras y recolectoras a ser agrÃcolo–ganaderas: lo que sesuelen llamar tribus.
–Ubiquemos un poquito: en elquinto milenio A. de C., o sea más de cinco mil años antes de nuestraera, la franja del Nilo era mucho más ancha que ahora. Hay unainfluencia tribus de adentro del Sahara que migraban por la sequÃa, oalgo asÃ. ¿Cómo es esa historia?
–Hasta el sextomilenio antes de Cristo la situación climática era bastante distinta alo que es ahora. El actual desierto del Sahara no era tal, sino que eraprobablemente una especia de sabana, habÃa muchos más animales,vegetación y población humana, la composición social era distinta. ElNilo, por supuesto, seguÃa siendo una zona verde que podÃa interactuarcon todo el norte de Africa. A partir del sexto milenio empieza a haberun decrecimiento de la humedad; las zonas se empiezan a secar, yempieza a haber cierta concentración poblacional hacia el Nilo, ya queéste conserva todavÃa humedad, vegetación.
–¿En Egipto tenemos los dos reinos?
–Laimagen tradicional supone esta idea de que hay un reino en el Sur, eldel Alto Egipto y un reino en el Bajo Egipto, en el Norte, que entranen guerra y de la cual resulta que el sur conquista al norte,unificándose. En realidad desde hace muy poco tiempo esa teorÃa empezóa deshacerse, especialmente porque no hay en el norte, lo que serÃa elBajo Egipto, evidencias arqueológicas que indiquen que hubo ahà algosimilar a lo que se advierte arqueológicamente en el sur: no seencontraron enterramientos con grandes riquezas, ni santuariosfunerarios. En los últimos años las posiciones teóricas afirman quedebieron haber aparecido pequeños estados en el sur de Egipto que sehabrÃan unificado entre sà y que luego habrÃan avanzadoterritorialmente hacia el norte. Lo importante es preguntarse quésignifica lo estatal en el inicio.
–¿Y qué significa?
–Dependede la posición teórica de cada investigador. Si se parte de unaposición marxista se busca un estado con caracterÃsticas especÃficas,si la posición es weberiana se verán otras. Mi posición se basa en
loque Weber llamaba “monopolio legÃtimo de la coerción”. Esto significaque haya un sector reducido de la sociedad que tenga la capacidad deimponerle su voluntad al resto de la sociedad, pudiendo hacerlo porquedispone del monopolio de la fuerza.
–El Estado.
–SÃ.En las sociedades no estatales puede haber un jefe, ciertadiferenciación social, pero no existe el poder que otorga el monopoliolegÃtimo de la fuerza. En términos antropológicos son sociedades dejefatura, sociedades donde mayormente existe una relación de parentescoy alguna figura de liderazgo. Por decirlo de algún modo, el jefe es elprimero de la aldea, que se destaca por algo en particular y que puedellegar a lograr que su hijo lo suceda. Un buen ejemplo de tribus sonlas latinoamericanas, digamos las que vivÃan en el territorio argentinoprevio a la expansión del Estado y la conquista.
–Y exterminio.
–SÃ.FÃjese que en esas tribus los lÃderes no disponen del monopoliolegÃtimo de la coerción. Los jefes actúan de acuerdo a las tradicionesy a las normas que da el parentesco.
–Volviendo a Egipto.
–Enla segunda mitad del cuarto milenio, del 3500 en adelante comienzan aextenderse los bienes de prestigio, bienes que provienen de otrasregiones y que son demandados por los jefes para ostentar su resonanciasocial. Una idea un poco ilustrativa: cuando los españoles cambiabanplata por espejitos de colores, lo común es pensar que engañaban a losindios. Pero desde el punto de vista del indÃgena, los espejitos decolores eran más valiosos que el oro, porque el oro lo disponÃan enabundancia y los espejitos de colores eran como caÃdos de la luna. Paraellos era un sÃmbolo de ostentación que los hacÃa distinto al resto.Estos bienes comienzan a aparecer en los entierros.
–En Egipto…
–…el más paradigmático de todos es el lapislázuli, la piedra azul, quelas únicas minas de la antigüedad quedaban en Afganistán. No se suponeque haya habido un comercio con Egipto. Y acá se pueden articular treslÃneas de pensamiento que venimos manejando (la de los bienes deprestigio, de la guerra y la de la existencia de lÃderes). En torno delos bienes de prestigio hay algo interesante. Hay una demandapermanente, porque se entierran con uno. Entonces no hay mayoresproblemas, porque se van robando entre ellos y siempre hay demanda.Pero si pensamos que el resultado de las guerras va a ser unaorganización sociopolÃtica donde unos mandan y otros obedecen, entoncesdebemos concluir que en determinado momento se tuvo que haber generadootra cosa, que el simple robo recÃproco.
–Entonces, lalÃnea que usted maneja es la de la construcción de pequeños estados através del intercambio de bienes de prestigio.
–Exacto,a través del intercambio y de la disputa. Hay excedentes a nivel de lassociedades de jefatura, pero es una producción que no generanecesariamente la aparición del monopolio de la producción porque sesiguen rigiendo por lazos de parentesco que evitan que se le impongauna voluntad coercitiva. El Estado, cuando emerge, potencia laposibilidad de producción de excedentes. El ciclo de producción, antes,no intentaba producir grandes excedentes sino cumplir con lasnecesidades básicas de productores y jefes. Cuando ya están cumplidas,se detienen.
–Claro, porque son nómades. No necesitan excedente. Incluso el excedente es una molestia, algo más que transportar.
–Noes requisito que sean nómades. Hasta las sociedades sedentariasdetienen el ciclo de producción cuando están satisfechas lasnecesidades.
[b]–¿Cómo es eso?[/b]
–Nose sigue trabajando. En las sociedades no estatales no hay una lógicade maximización de las ganancias. Se trabajaba mucho menos que en lanuestra. Con cuatro o cinco horas diarias bastaba. Cuando aparece elEstado, entra en escena el tributo y la lógica cambia.
–¿Se dio en algún momento un tipo de Estado burgués?
–SerÃaun poco forzado interpretarlo como burguesÃa. Se puede interpretar quehay comercio, pero los mercaderes están vinculados con la esfera delpalacio o de la institución estatal. El comercio extraestatal es de muypoca escala. Nunca son completamente independientes. El monopoliolegÃtimo de la fuerza no es debido a la ley escrita, porque en Egiptono hay ley escrita. El concepto de legitimidad es distinto de lalegalidad. Lo legÃtimo puede no ser legal y lo legal puede apartarse delo legÃtimo.
–Bueno, ¿qué es lo legÃtimo en Egipto?
–Loque es socialmente aceptado y no resistido permanentemente. Si no fueraaceptado serÃa un poder fáctico, algo asà como “te parto la cabezamientras tenga la posibilidad”. En Egipto el rey era un dios, no unrepresentante del dios sino un dios él mismo. Eso, por supuesto,legitima aún más las cosas. Entonces legitimidad es una combinaciónentre representaciones compartidas, procesos de legitimación del Estadoy uso de la fuerza.
–¿Y la religión qué papel juega en todo esto?
–Paralelamentea estas lÃneas de investigación, se estudia cómo se advierte el mundode los dioses egipcios en los relatos que hay sobre ellos. Horus y Sethson los dos grandes dioses que se pelean por la realeza en Egipto.Horus es halcón y rey, y Seth es su tÃo y el asesino de su padre,Osiris. La mitologÃa de estos dos dioses resume la disputa por elpoder. Si bien algunas veces se habla de guerras o de combate cuerpo acuerpo entre los dioses, uno de los mitos se resuelve a nivel judicial.Se presentan ante un jurado de dioses egipcios (la Enéada) donde cadacual plantea sus argumentos de por qué tiene que ser rey. La Enéadafavorece a Horus porque es el hijo de Osiris, lo cual demuestra que aunel parentesco es decisivo. Sin embargo, Seth rechaza los veredictos ypropone hacer una competencia para demostrar quién es más fuerte. LaEnéada lo acepta. Entonces inevitablemente surge preguntarse: ¿Quéclase de jurado es éste que no puede imponer un veredicto?
–Algo parecido seguramente a lo que pasarÃa en las sociedades no estatales.
–Claro,si uno ve etnográficamente cómo se resuelven conflictos en lassociedades no estatales pasa algo parecido. Como no hay Estado, como nohay alguien que pueda imponer el veredicto, hay que negociar. Y lanegociación puede ser eterna porque no hay nadie que tenga la capacidadde decidir.
–¿Cómo se resuelve el relato entonces?
–Alfinal interviene el propio Osiris, que es el rey que ha sido asesinado,pero que como es un Dios ahora es el Dios de los muertos, y dice: “O ledan la realeza a mi hijo Horus, o les voy a mandar un mensajero que vaa arrancar los corazones a los que no hacen lo que deben hacer”. Y ahÃcambia todo: la misma Enéada que hasta ese momento no podÃa imponernada, manda a traer encadenado a Seth, le exige que acepte elveredicto, y él lo acepta sin inconvenientes. Hay un cambio de lógica:apareció el Estado.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-62636-2006-02-06.html
Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
La raza dinástica egipcia: Sus componentes »
Los más comentados:
El significado del libro de Thot (6)
Dioses populares: La religión del pueblo (5)










Estás en:


Estás en:
MundoEgiptología | Últimas Noticias | La historia antigua no es superflua

