buscar
Spanish flagItalian flagPortuguese flagEnglish flagGerman flagFrench flagJapanese flagDutch flag

Tiempo estimado de lectura 3:47 min. rellotge
Los retratos de El Fayum: Las caras de la historia

El Fayum, la necrópolis en la que han sido hallados los retratos más bellos y famosos del mundo antiguo, es una llanura de alrededor de 1.800 kilómetros cuadrados que se encuentra situada a unos 60 kilómetros al suroeste de El Cairo y a 35 de El Nilo, a lo largo de la margen oriental del desierto líbico.

Hoy está poblada por más de un millón y medio de personas y en la época helenística constituyó una de las tierras más fértiles e irrigadas de Egipto, además de una de las representaciones más importantes de la conjunción de culturas del final de la era egipcia, fundamentalmente durante los siglos I y II.

Este vasto cementerio posee una numerosísima colección de retratos de gran realismo que, a la vez que explican las costumbres mortuorias de la época, ofrecen noticias de un momento en el que convivieron el país de razas, lenguas y culturas diversas.

Allí, los habitantes de la región enterraban a sus muertos utilizando las alturas en las que el valle de El Nilo contacta con el desierto, a unos 22 metros de altura, por lo que la región se encuentra a salvo de las aguas que todos los años inundaban las zonas bajas, pero sin privarse de los beneficios que otorgaba la cercanía del río.

Durante los tres primeros siglos de la dominación romana, las familias egipcias siguieron manteniendo la tradición de momificar a sus muertos, añadiendo la desde entonces común práctica de retratarlos. Esto podía hacerse de dos formas: directamente sobre las vendas que hacían de sudario, o en tablas de madera que posteriormente serían colocadas sobre el rostro del difunto. Las técnicas variaban, siendo las más comunes las realizadas con un pincel o una espátula y empleando pintura al temple o pigmentos naturales mezclados con cera de abejas (encáustica), o combinando ambas modalidades.

Estos retratos poseen gran valor documental, tanto por su cantidad, más de mil ejemplares, como por lo que cuentan su realismo y su calidad pictórica sobre el contexto psicosociológico de la época. Pero han sido olvidados por los historiadores del arte, haciéndose así desconocidos para la mayor parte del público por no poder atribuirlos a ningún autor conocido, convirtiéndose en “víctimas del anonimato”.

La sociedad egipcia del siglo II, época en la que fueron realizados la mayor parte de los retratos funerarios, era multiétnica y estratificada. Así, en lo referente a la vida cotidiana, las labores agrarias, así como los trabajos materiales, como la construcción de templos y necrópolis, estaba a cargo de los egipcios, a diferencia de los griegos, que ostentaban una envidiable posición social como terratenientes o banqueros, o los romanos, que gozaban de los mayores privilegios.

Las ciudades estaban pobladas por una clase media clasificada como egipcia, pero de filiación, lengua y cultura griegas. De aquí provienen la mayor parte de los retratos. Era una sociedad no muy diferenciada de las grandes ciudades grecorromanas del Mediterráneo, pues los ricos sólo se casaban entre ellos. Curiosamente, entre las costumbres locales transmitidas de la sociedad egipcia estaba la de los matrimonios entre hermanos. La natalidad era alta, pero también la mortalidad neonatal e infantil, a las que habría que unir, como en todas las sociedades antiguas, la de las jóvenes que morían en el parto, tragedia testimoniada en numerosos papiros, inscripciones y retratos de El Fayum. En general, son personas jóvenes, cosa que no es de extrañar si se considera que la mayoría de la gente moría antes de cumplir los 35 años.

Gracias al clima seco y a las arenas del desierto se han conservado, además de los retratos, una serie de papiros que testimonian la riquísima vida cultural de aquella provincia romana que parece revivir a partir de los hallazgos de testamentos, contratos y cartas privadas. El recurso del escriba era clave, puesto que la mayoría de la gente no sabía escribir, exceptuando a las mujeres de la clase acomodada, que contaban con un profesor particular.

En este Egipto multicultural convivieron las prácticas religiosas de numeroso grupos y, con el paso del tiempo se integraron los panteones egipcio y grecorromano, mientras que los dioses se entremezclaron y fueron asumidos por unos y por otros. Solamente los judíos primeros y los cristianos más tarde se negaban a la integración, aunque al pertenecer a la población helenizada, compartían ritos funerarios egipcios, por lo que también encontramos suyos en la necrópolis de El Fayum.

El hallazgo del primer retrato fue en 1615 por Pietro della Valle, pero sólo a finales del siglo XIX comenzaron a circular por Europa y Estados Unidos. En 1888, Sir William Flinders Petrie comenzó a excavar la zona de Hawara, la ciudad más importante de El Fayum, donde realizó grandes descubrimientos. Así preparó una exposición en el Egyptian Hall de Picadilly, que abrió sus puertas en junio de ese mismo año, y descubrió a occidente la belleza de la conjunción cultural helenística.

Aún ahora, y dada esa multiculturalidad queda preguntarnos ¿quiénes eran esas personas que nos miran con tanta viveza? ¿Son egipcios, griegos o romanos?. Aunque no cabe duda de que estaban sobre personas momificadas, al estilo egipcio, el peinado, el estilo y las joyas se adscriben a la cultura romana, si bien es cierto que los más bellos son puro arte griego. Quizá nunca lo sepamos con claridad.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Valora el reportaje)
Cargando ... Cargando ...



...por Luis Pérez Armiño ...por Luis Pérez Armiño


Enlaces Patrocinados:



Otros Reportajes:


Los más comentados:



Publicidad


Publicidad




PortalMundos Factory, S.L. | 2000 - 2008 | Hosting Profesional por isyourhost.com isyourhost.com